Tiraba petardos en la puerta de su 'inquiokupa' anciano para intentar echarlo de su casa en Córdoba

Una propietaria de un piso alquilado tendrá que rendir cuentas ante un Juzgado de lo Penal de Córdoba por coaccionar a su inquilino aporreándole la puerta diariamente o haciendo explotar petardos en la entrada para alterar su vida cotidiana y lograr que se marchase ante el retraso en el procedimiento judicial civil que había interpuesto para desalojarlo. Según consta en el escrito del fiscal, al que ha tenido acceso ABC, la acusada tenía una vivienda en la zona del Zumbacón en Córdoba capital, en la que se encontraba en régimen de alquiler su inquilino -de avanzada edad- y con el fin de que abandonara la vivienda a partir del mes de diciembre de 2024 y al menos hasta finales de febrero de 2025 acudía reiteradamente al domicilio sola, o acompañada de otras personas dando voces , insultándolo, llamándole okupa o golpeando e inutilizando las puertas y las persianas de la vivienda. Con este mismo modus operandi de acoso, la acusada el día 22 de febrero de 2025 que había vuelto a ir al domicilio donde residía su inquilino fue identificada por la Policía -que había sido alertada por el inquilino- , mostrándose de nuevo muy nerviosa y decía que se iba a poner con una pancarta frente a la vivienda puesto que ni la policía ni la justicia podían hacer nada. Por auto de 18 de julio de 2025 el juzgado de Primera Instancia número 8 de Córdoba selló un acuerdo extrajudicial que dio por resuelto el alquiler. La acusada causó desperfectos valorados en 67,95 euros. La Fiscalía ha solicitado para esta propietaria una pena de dos años de prisión por un delito de coacciones y dos meses de multa por un delito leve de daños, así como el pago de 67 euros en desperfectos causados a su inquilino.