En la década de los 80, el doctor Jan Wildschut engendró decenas de hijos concebidos con su propio esperma en algunas de sus pacientes, tanto aquellas que deseaban un donante anónimo como otras que preferían el de su propio marido. Ahora, la Justicia neerlandesa ha responsabilizado al hospital donde trabajaba este facultativo de lo ocurrido. Se trata del hospital Isala de Zwolle y de un caso concreto: una madre que se sometió a un tratamiento de fertilidad y tuvo trillizos . El acuerdo estipulaba que sería inseminada con el esperma de su entonces esposo, pero Wildschut utilizó el suyo sin el conocimiento de la pareja, tal y como informa la Radiodifusión Pública Neerlandesa. La madre y sus hijos exigieron ante la Justicia que se responsabilizara al hospital por los daños sufridos , pero el centro interpuso un recurso ante el Tribunal de Apelación de Arnhem-Leeuwarden y solicitó que se desestimara la demanda por prescripción. La Justicia lo rechazó y dictaminó que la vulneración de la integridad física y mental de la madre y los niños es tan grave que resulta inaceptable desestimar la demanda por prescripción . El importe de la indemnización por daños y perjuicios aún no se ha determinado. El hospital ha reconocido que en la década de 1980, Wildschut pudo engendrar decenas de hijos con donación de su propio esperma tanto en mujeres que deseaban concebir con un donante como en otras que preferían usar el esperma de su pareja. El caso salió a la luz por casualidad en octubre de 2020 , cuando, en una base de datos de ADN, se produjo una coincidencia entre un niño nacido de estos tratamientos de fertilidad y un primo de Wildschut. Para entonces, el médico ya había fallecido. Entre 1981 y 1993 , este ginecólogo de Zwolle trabajó en el entonces Hospital Sophia de Zwolle, en la inseminación artificial con esperma de donante (IAD) y con esperma de la propia pareja (IEP).