Aprovechando que aún estamos en enero y en vista de que se me entumecen las articulaciones, últimamente estoy viendo demasiadas películas. En especial, de ciencia-ficción. Aunque, de hecho, nunca son demasiadas para mí. Me encantan las buenas películas de cualquier género. Qué sería de la realidad sin la ficción, siempre me lo pregunto. Y siempre me contesto lo mismo: Nada, no sería nada. La fantasía es el principal factor evolutivo, no lo olvidéis.