Apaños

Ni siquiera se trata de entrar a valorar o analizar si el derribo o demolición de los Caídos es mejor que el intento de resignificación o viceversa, puesto que expertos en la materia los hay sobradamente –en mi caso, mi faro siempre es la aportación del impagable ateneo Basilio Lacort–. Ni siquiera, como digo, entraré en eso, en si cae Roma entera y todas sus maravillas de la humanidad si se derrumba un edificio de 73 años que el 99% de los pamploneses no han pisado nunca, tirando a horroroso, con un claro tufo fascista y que ejerce un efecto tapón innegable. No, no entraré ahí.