Uno de cada cuatro litros de aceite de oliva de Andalucía se produce en Córdoba

Las almazaras de la provincia han vendido ya prácticamente un tercio de toda la producción de la campaña actual UPA Andalucía destaca que, en diciembre, se ha producido un 30% menos de aceite de oliva que en 2024, pero se ha comercializado un 10% más La provincia de Córdoba vuelve a situarse en el centro del mapa oleícola español. Los datos oficiales del avance sobre la situación de mercado del aceite de oliva, elaborado por el Ministerio de Agricultura, confirman el peso estratégico de Córdoba en la campaña 2025/26, tanto a escala andaluza como nacional, en un ejercicio marcado por la recuperación productiva y una intensa actividad comercial en origen. Según el informe correspondiente a diciembre de 2025, la provincia ha alcanzado ya una producción acumulada de 120.558,68 toneladas de aceite de oliva, una cifra que consolida su papel como uno de los grandes motores del sector en el sur de Europa. El volumen cordobés adquiere una dimensión aún mayor cuando se analiza en términos relativos. Del total de 485.256,56 toneladas producidas en Andalucía, casi una cuarta parte procede de explotaciones y almazaras cordobesas. En concreto, Córdoba aporta el 24,84% de todo el aceite de oliva andaluz, lo que equivale a afirmar que uno de cada cuatro litros producidos en la comunidad tiene origen en la provincia. A nivel nacional, el protagonismo también es indiscutible. Con una producción española acumulada de 716.371,92 toneladas, Córdoba representa el 16,83% del total, situándose como la segunda gran potencia oleícola del país, tradicionalmente solo por detrás de Jaén. Este peso refuerza el papel de la provincia como referencia estructural del mercado, capaz de influir tanto en la disponibilidad de producto como en la evolución de los precios. Una campaña con fuerte salida comercial Más allá de la producción, el informe destaca el dinamismo del mercado en los primeros compases de la campaña. Las almazaras cordobesas han vendido ya prácticamente un tercio del aceite producido, una proporción significativa si se tiene en cuenta que la campaña aún se encuentra en su fase inicial. Este ritmo de comercialización refleja varios factores clave: una demanda sostenida, la necesidad de dar salida al producto tras dos campañas condicionadas por la sequía y la búsqueda de liquidez por parte de los operadores, en un contexto de costes elevados y gran atención a la evolución de los precios en origen. “Producimos menos y vendemos más” Según la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), un mes más queda demostrada la línea creciente de la campaña de comercialización, puesto que las 122.000 toneladas (incluidas las importaciones) vendidas en diciembre de 2025 reflejan que la fidelización de los consumidores es plena. Se vende más aceite del que se produce, por lo que cobra importancia el tener un equilibrio en los precios en origen que garantice unas cotizaciones razonables para que los agricultores de olivar tradicional tengamos rentabilidad por encima de los costes de producción, y para que los consumidores mantengan su fidelidad a la grasa vegetal más sana y saludable del mundo. “Si se cumpliera la ley de la oferta y la demanda, los precios deberían mantener una línea ascendente a tenor de los datos de producción y comercialización”, exponen. Para el secretario general de UPA Andalucía, los datos hechos públicos por la AICA ponen en evidencia “que se han producido 180.000 toneladas menos que en diciembre de 2024, lo que representa un 30% menos, mientras que en el primer trimestre de comercialización (octubre-diciembre) se ha vendido un 10% más de aceite de oliva que en 2024”. Y es que las ventas de diciembre de 2025 han sido 122.000 toneladas (incluidas importaciones), mientras que en el mismo mes de 2024 fueron 119.000; es decir, un 2,5% más, lo que eleva las ventas en el primer trimestre de comercialización a 350.000 toneladas en 2025 frente a las 318.000 de 2024. Sin embargo, la producción ha disminuido, ya que hay, en diciembre, hay 180.000 toneladas menos que en 2024, lo que equivale a ese 30% menos. En el conjunto de la campaña, la reducción productiva se sitúa en el 20%. Los tres primeros meses de recolección se cierran en España con una producción de 716.317 toneladas, de las que 485.256 corresponden a Andalucía y 164.841 toneladas se han elaborado en Jaén. Sólo en el mes de diciembre se han producido 416.470 toneladas a nivel nacional, cifras inferiores a las registradas en 2024. “Diciembre es uno de los meses clave para la producción de aceite de oliva. Y el hecho de que se haya producido un 30% menos que en la campaña anterior nos confirma que hablamos de una cosecha media en la que, en el escenario más optimista, se pueden cumplir los aforos de las administraciones de forma muy justa, sin descartar que al final de la campaña no se alcancen esos niveles de producción”, apunta Cózar Pérez. El mes de diciembre cierra con 550.895 toneladas en manos de las cooperativas y almazaras; 160.610 en poder de envasadores, operadores y refinerías; y 4.230 toneladas en los almacenes del Patrimonio Comunal Olivarero.