Cinco concellos de Galicia no llegan siquiera a los 4 vecinos por kilómetro cuadrado

Cuando en Europa se busca una referencia de lo que es el vacío demográfico, se suele recurrir a Islandia. Representa un caso singular debido a su bajísima densidad de población, una de las más reducidas del continente debido a las duras condiciones naturales del país, como el clima frío, la actividad volcánica, los glaciares y la escasez histórica de tierras fértiles. Eurostat recoge que este país —que no pertenece a la UE— cerró 2023 con una densidad media de 3,8 habitantes por kilómetro cuadrado. Se le considera, por esta razón, el estándar europeo de la soledad.