Si las excavadoras sólo funcionan con Sánchez delante, la obra va para largo

Podíamos definirlo como el misterio de la excavadora. Aparece Pedro Sánchez con un chaleco fosforito y tocado con un casco, a modo de capataz de obra. A su lado, una imponente máquina de demolición mueve sus hercúleos brazos de hierro y va triturando literalmente la anatomía de los vetustos edificios del Ejército situados en el barrio … Continuar leyendo "Si las excavadoras sólo funcionan con Sánchez delante, la obra va para largo"