Cáceres mira al cielo… y al “trasvase”: el Almonte toma el relevo definitivo de Portaje

La lluvia ha vuelto a asomar en Cáceres este martes, con un día marcado por precipitaciones regulares según la previsión, y con un ambiente que invita a pensar que, al menos por unas jornadas, el agua dejará de ser noticia por su ausencia. Pero en esta ciudad la meteorología funciona también como recordatorio: cada episodio de lluvia reactiva una conversación que lleva años latente, la del llamado “trasvase”, una etiqueta popular que ha terminado englobando dos historias distintas (y a menudo confundidas): el proyecto Portaje–Guadiloba, convertido en símbolo de frustración, y el bombeo desde el río Almonte, nacido como solución de emergencia y hoy reconvertido en la gran apuesta técnica.