Donald Trump ha mostrado este martes su creciente satisfacción con el resultado de la intervención militar de EE.UU. en Venezuela. «Ahora soy el mayor fan de Venezuela» , ha afirmado el presidente de EE.UU. pocos días después de la captura de Nicolás Maduro en Caracas por parte de un comando de las fuerzas especiales estadounidenses. Trump ha vuelto a dar muestras de su acomodo con la sucesora del dictador venezolano , la que fue su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, ahora presidenta del régimen chavista. «Estamos trabajando con ellos», ha asegurado en referencia al actual Gobierno, en una situación que, por el momento, ha esquinado a la oposición democrática, liderada por María Corina Machado. El multimillonario ha hecho estas afirmaciones durante un discurso en Detroit, uno de los grandes núcleos industriales de EE.UU. y principal ciudad de Míchigan, un estado de gran importancia política. Su intervención, después de visitar una planta de montaje de Ford, estaba centrada en el mensaje económico, en un momento en el que el presidente necesita contagiar optimismo a sus conciudadanos sobre la economía. Pese a las promesas de 'edad dorada' de Trump, muchos en EE.UU. siguen frustrados por un coste de vida disparado, desde los precios de la comida hasta las dificultades en el mercado inmobiliario. En un momento en el que el presidente se multiplica en aventuras internacionales -la intervención en Venezuela, la exigencia de anexión a Groenlandia, las amenazas a Irán por la represión de las protestas-, muchos en el país quieren que se centre en mejorar sus condiciones económicas . La captura de Maduro y la cooperación con Rodríguez, sin embargo, le sirve a Trump para venderlo como un beneficio para los estadounidenses. El multimillonario neoyorquino, que ha defendido que es él quien está «al mando» de Venezuela, ha articulado la intervención en el país sudamericano alrededor de la toma de control de su poderoso sector petrolero . Ha recordado el acuerdo para el envío de 50 millones de barriles de crudo venezolano a las refinerías de EE.UU. (de forma errónea, dijo que llegarán de forma diaria al país). «Es un sentimiento increíble, es genial. Cuando ganas, es algo bueno», ha sentenciado sobre su intervención en Venezuela. «Ese país volverá a ser fuerte y nosotros bajaremos los precios del petróleo todavía más», ha celebrado. Estas declaraciones sobre Venezuela ocurren poco antes de que Trump reciba en la Casa Blanca a Machado , cuya visita está prevista para este jueves. Desde la captura de Maduro, el presidente se ha mostrado muy escéptico con la capacidad de Machado y de la oposición democrática para liderar Venezuela. Y, al contrario, parece mucho más inclinado a un entendimiento con Rodríguez, que también podría visitar Washington en breve.