En materia hidráulica, prevenir es también mejor que curar. Nadie en su sano juicio lo discute en el ámbito sanitario, ni desde el punto de vista del paciente, ni desde el de los costes del sistema. Sin embargo, esta verdad tan elemental es la que no se reconoce o se pasa por alto en política hidráulica, donde sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena, o sea, hasta que el paciente está ingresado en la UCI. En una tragedia como la de la dana de Valencia, el foco de la atención pública está puesto, como es lógico, en los más de dos centenares de vidas perdidas, pero hay una cara B de ese desastre que son las pérdidas materiales, tanto... Ver Más