Son muchas las veces que surge el mismo interrogante, quién sostiene la mente lúcida que ha decidido encender la mecha de un nuevo reto en la enredadera social. Estos días, seguro que le han regalado cualquiera de sus amigos de Instagram un foto de cómo era hace una década, una víctima del muecín de las redes que ha sentenciado que el 2026 era el nuevo 2016, llamando a echar la vista atrás: más jóvenes, más delgadas, menos alopécicos... lo natural. Ese análisis retroactivo poco bueno puede deparar más que quiméricos propósitos. No vale volver a apuntarse con el entrenador personal, eso fue el primero de enero. Lo de viajar al pasado no lo ha inventado Instagram, aquí ya lo dijo... Ver Más