Cuando el mar reclama lo suyo

No discute. No avisa. Ni siquiera protesta. El mar simplemente avanza cuando le toca. Los últimos temporales han devuelto a Matalascañas a la actualidad, pero no como postal de verano sino como escenario de retirada: arena que desaparece, paseos marítimos en cuestión, negocios que miran al horizonte con más inquietud que esperanza. El océano, haciendo de océano. Lo ocurrido en este punto de Doñana no es un caso aislado sino un inquietante patrón que se repite en muchos puntos del litoral andaluz. Urbanizaciones levantadas donde antes hubo sólo dunas, chiringuitos concebidos con vocación de permanencia en territorios que nunca fueron precisamente estáticos, paseos marítimos trazados como líneas definitivas frente a un sistema vivo, móvil, imprevisible... La costa nunca fue fija.... Ver Más