Mujeres gitanas de un poblado chabolista reinventan ‘La casa de Bernarda Alba’ de Lorca

Una versión única de La casa de Bernarda Alba ha regresado a los escenarios en el marco del Festival de Teatro de Málaga. Dirigida por Pepa Gamboa, la obra tiene la particularidad de estar interpretada por un elenco de mujeres gitanas, la mitad de ellas analfabetas, procedentes del poblado chabolista de El Vacie en Sevilla, considerado el más antiguo de Europa. Esta propuesta escénica ofrece una visión "muy esencializada y muy conectada con la realidad de ellas", como explica la actriz Bea Ortega. La fuerza de esta adaptación radica en el paralelismo entre la ficción de Lorca y la vida de sus intérpretes. "Al final la realidad de ellas está conectada con la realidad de estos personajes, con esta manera de vivir opresiva", ha comentado Ortega. Esta conexión profunda ha generado un realismo que ha sido aplaudido por figuras relevantes del teatro y la cultura. El impacto de la interpretación es tal que la reconocida actriz Nuria Espert, tras ver la función, le dijo a la protagonista: "Yo he hecho Bernarda, pero tú eres Bernarda". Del mismo modo, se cuenta que una de las sobrinas del propio Federico García Lorca sentenció al ver la representación: "Esta es la casa de Bernarda Alba". A diferencia de la solemnidad que caracteriza al texto original, esta versión sorprende por su comicidad. "Es bastante cómica la versión, es muy divertida", ha adelantado Ortega, un giro que el público no suele esperar. Este enfoque ofrece una nueva dimensión a la fuerza dramática del clásico de Lorca, introduciendo una "vena de comicidad" que enriquece la experiencia. El trabajo con actrices no profesionales ha sido una experiencia transformadora para todo el equipo. Bea Ortega lo ha descrito como "fantástico" y "muy gratificante, humanamente". Según la actriz, esta colaboración le ha permitido ver la profesión "desde otro ángulo" y redescubrir un texto clásico que creía conocer. El montaje se estrenó originalmente hace 15 años y se ha ido revisando a lo largo del tiempo, con cambios en el reparto debido a la edad de algunas de sus integrantes. Una de las curiosidades de la versión actual es que en escena coinciden abuela, madre y nieta, un hecho que añade otra capa de autenticidad familiar a la representación.