El jugador de la Cultural y Deportiva Leonesa, Iván Calero, ha descrito la eliminación de su equipo en la Copa del Rey contra el Athletic Club (3-4) como un momento “un poco triste”. A pesar de la derrota en la prórroga, Calero ha asegurado que el equipo debe sentirse orgulloso del trabajo realizado y de cómo compitieron, esperando que sirva como “base para lo que nos queda de temporada”. En el plano personal, la noche fue especial para Calero, quien marcó dos goles después de un largo período sin ver portería. “He flipado, tres años sin marcar un gol y hoy dos”, ha comentado sorprendido. El futbolista ha explicado que no estaba “nada agobiado” por su sequía, ya que su posición habitual es la de lateral, pero que en esta ocasión le tocó volver a sus inicios como extremo, donde tuvo más oportunidades. Sobre la jugada polémica del partido, un posible penalti a favor de la Cultural en los minutos finales de la prórroga, Calero se ha mostrado diplomático. Aunque desde el banquillo le “parecía que sí”, ha preferido no pronunciarse de forma contundente: “Si el VAR entra o no entra, quizá lo deja a la decisión del árbitro en ese momento, pues bueno, hay que acatarlo y ya está”. El partido fue calificado como “divertidísimo” para los espectadores por su ritmo y goles, pero Calero ha ofrecido la perspectiva del futbolista: “Dentro se sufre mucho”. Ha destacado que esta clase de encuentros es lo que hace que la Copa tenga “algo de importancia para todos” y sea un torneo “muy bonito”. Finalmente, Calero ha hablado de la relación con su padre y entrenador, Julián Calero, actualmente sin equipo. Ha descrito su vínculo como una “muy buena relación” en la que comparten opiniones sobre fútbol. Sobre la situación de su padre, ha comentado que está “con los dientes largos” y con ganas de volver a entrenar: “Quiero volver a coger algo ya”.