Llantas fuera del valor regional del T-MEC ponen en desventaja competitiva a México

Sin financiamiento, las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) y los proveedores de autopartes, incluidas las llantas, podrían quedar fuera de la cadena de valor regional; especialistas alertan que esto puede afectar la competitividad de México frente a Estados Unidos y Canadá.Por ahora, la industria automotriz mexicana enfrenta un reto clave bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC): disponer de financiamiento suficiente para cumplir con las reglas de origen, pues México se mantiene en los principales productores de autopartes y se consolida como proveedor esencial de Estados Unidos, de hasta 40 por ciento de las exportaciones manufactureras.Este sector aporta cerca de 5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y sostiene miles de cadenas de proveeduría ligadas al T-MEC, sin embargo, los retos financieros y logísticos son cada vez más complejos: los proveedores deben invertir en inventarios, certificaciones, logística y modernización, todo mientras enfrentan presión de costos y competencia de importaciones asiáticas, de acuerdo con un analisís de grupo Mundi.En una conferencia de prensa, la Industria Nacional de Autopartes (INA) recordó que, bajo el T-MEC, las autopartes mexicanas deben cumplir con reglas de origen, trazabilidad y estándares internacionales, y para lograrlo, es clave que los proveedores, especialmente las PyMEs, cuenten con financiamiento y capacidad operativa que les permita integrarse a las cadenas de valor regional y mantener la competitividad frente a Estados Unidos y Canadá.El financiamiento especializado surge entonces como un habilitador estratégico, según Paulina Aguilar, cofundadora y Chief Revenue Officer de MUNDI, las empresas necesitan acceso oportuno a capital para integrarse plenamente a las cadenas de valor y mantener su papel en la manufactura automotrizde América del Norte. “Sin proveedores sólidos y con capacidad de inversión, es imposible cumplir con las reglas de origen y con los estándares internacionales”, sostuvo.El sector llantero en México ejemplifica esta dinámica: las llantas son consideradas autopartes esenciales no solo para la movilidad, sino también para la seguridad y cumplimiento regulatorio.La Cámara Nacional de la Industria Hulera apunta que fortalecer la proveeduría local, particularmente en regiones productoras de hule como Veracruz, Tabasco y Chiapas, y modernizar operaciones con inversiones estratégicas, permite reducir dependencia de insumos importados y mejorar el contenido regional, cumpliendo así con el T-MEC.Además, el fenómeno del nearshoring y la relocalización de cadenas productivas han intensificado la integración regional, haciendo que la competitividad de México dependa de la capacidad de sus proveedores para absorber choques regulatorios y aprovechar nuevas oportunidades de exportación. En este contexto, el financiamiento especializado se perfila como un factor decisivo para que las autopartes mexicanas mantengan su liderazgo en América del Norte y sigan siendo un componente estratégico de lamanufactura automotrizregional.AG