El estilo de juego que Álvaro Arbeloa podría implantar en el Real Madrid si llegase al primer equipo se aleja del tópico que rodea a su figura. Así lo ha desvelado en El Partidazo de COPE Ander Cotorro, analista del Barakaldo CF y comentarista de Tiempo de Juego, quien conoce bien al Real Madrid Castilla por ser rival en Primera RFEF. Cotorro ha destacado que el técnico madrileño apuesta por un juego asociativo y de posesión, contrario a lo que muchos podrían esperar. Ander Cotorro ha explicado que el Castilla de Arbeloa era un equipo con un plan claro con la pelota. "Era un equipo que, más allá de tener esa agresividad, ese querer defender hacia adelante, era un equipo que con el balón intentaba hacer cosas de modo combinativo, de modo asociativo", ha señalado. Esta propuesta, según el analista, choca con la percepción general que se tiene del exfutbolista. De hecho, ha llegado a afirmar que se trata de "un estilo de juego más, para que me entendáis, cercano a lo que podría ser el Barça". En el plano táctico, Arbeloa utiliza un esquema diferente en ataque y en defensa, una práctica habitual en el fútbol moderno. "Con balón era un 3-4-3 muy claro", ha confirmado Cotorro. La línea de tres se formaba a menudo con el mediocentro, Cestero, incrustado entre los centrales. A partir de ahí, se formaba un "cuadrado" en la zona medular con extremos jugando por dentro y con libertad total para moverse y asociarse, mientras los laterales daban amplitud al campo. Esta estructura se complementaba con una gran versatilidad en la delantera, donde Arbeloa ha alternado un falso punta como César Palacios con un delantero más referencia capaz de atacar los espacios. Además, el sistema destacaba por su dinamismo, permitiendo intercambios de posiciones: "Había veces que veías que el lateral, que era ese jugador que normalmente se quedaba abierto en banda, se metía dentro y al extremo que estaba dentro, el que iba afuera", ha añadido Cotorro. Pese a lo atractivo del modelo, el analista ha mostrado sus dudas sobre su aplicación en la primera plantilla. El principal obstáculo sería replicar la intensidad en la presión, un pilar en el Castilla. "El primer equipo, digamos que ha tenido una serie de problemas a la hora de presionar, que el Castilla no, porque todos los jugadores iban hacia adelante, estaban comprometidos", ha razonado. También ha recordado que el éxito de este sistema en el filial se apoyaba en una plantilla con un "nivel de calidad por dentro, por encima del nivel de la categoría".