Entre el chef Rodrigo Pacheco, que es embajador de WWF; profesores y alumnos de la ULEAM, y técnicos de la planta procesadora del Viceministerio de Acuacultura y Pesca consiguieron diseñar doce fórmulas diferentes para eliminar el sabor a pescado y así hacer las golosinas masticables más atractivas para niñas y niños.