A las 07:30 de la mañana del pasado domingo 11 de enero, la Policía Local de Palma acudía, y no por primera vez, a una finca rústica situada en la Carretera de Sóller, entre el núcleo de Son Bessó y el Polígon de Son Castelló, muy cerca de la rotonda de la ITV. Tras las llamadas desesperadas de un nutrido grupo de vecinos alertando a las autoridades, los agentes se personaron en el lugar para desmantelar la fiesta ilegal que se estaba llevando a cabo por enésima vez. La música sonaba a todo volumen. Además, según ha podido saber este diario, se detectó la presencia de menores en el recinto; por lo que se ha dado el parte a las instituciones pertinentes.