Tras el intenso periodo navideño que registró cerca de 22,4 millones de desplazamientos por las carreteras españolas, la vuelta a la rutina trae consigo una mayor exigencia en la conducción. La Dirección General de Tráfico (DGT), junto con organismos de seguridad vial, ha advertido recientemente sobre prácticas que se replican entre muchos conductores y que pueden trastocar gravemente la seguridad vial. Las principales conductas de riesgo detectadas incluyen el incumplimiento de los límites de velocidad, la ausencia del cinturón de seguridad, la conducción bajo la influencia de alcohol o drogas y el uso indebido del teléfono móvil mientras se conduce.