El último trienio cruza el calentamiento de 1,5 ºC y hace temer un salto de una década en las previsiones climáticas

¿Se está acelerando el cambio climático ? La pregunta lleva tres años rondando la mente de los científicos, cuando comenzó un salto en las temperaturas globales tan amplio que ha dejado desconcertados a los expertos. La incógnita es clave para el futuro próximo del ser humano y no está cerrada, pero lo que sí dicen los datos es que la media del trienio 2023-2024-2025 ha superado el grado y medio de calentamiento global sobre la época preindustrial. Es la primera vez que esto ocurre para un periodo de tres años seguidos. De seguir esta tendencia, el primer límite climático del Acuerdo de París se traspasará a finales de esta década, más de diez años antes de lo previsto. Nunca el ser humano moderno había vivido en un planeta con una temperatura global tan alta. En 2025, el registro global ha sido 1,47 °C superior al nivel preindustrial (1850-1900), según los datos publicados este martes por la agencia europea Copernicus . El pasado año queda por detrás de 2024 (1,6º) y de 2023 (1,48º) gracias en buena medida al fenómeno La Niña , vinculado a un enfriamiento de la superficie en el Pacífico ecuatorial, que se alternó con condiciones cercanas a la media («ENSO neutral») en esta zona y ayudó a suavizar los registros globales. Pese a ello, las cifras siguieron siendo excepcionalmente cálidas y «muestra la persistencia» del calentamiento, ha explicado Samantha Burgess, la directora adjunta del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, en rueda de prensa. El fenómeno no se circunscribe a un trienio excepcional. También los últimos once años han sido los once más cálidos jamás registrados. Es «una prueba más de la tendencia inequívoca hacia un clima más cálido» , ha dicho Carlo Buontempo, director del Servicio de Cambio Climático de Copernicus. Pronto quedará obsoleto el objetivo del Acuerdo de París para mantener el planeta lo más cerca posible del grado y medio de calentamiento y limitar así los impactos en forma de olas de calor extremas, lluvias torrenciales o potentes huracanes. El mundo se está «acercando rápidamente» al límite, ha dicho. «Estamos abocados a superarlo; la elección que tenemos ahora es cómo gestionar mejor el inevitable rebasamiento y sus consecuencias para las sociedades y los sistemas naturales», afirma Buontempo.  Hay otros marcadores que apuntan al calentamiento. En la Antártida, las temperaturas medias anuales escalaron a registros récord, mientras que se quedaron en el segundo puesto en el Ártico. Además, la mitad de la superficie terrestre mundial experimentó más días de lo habitual de estrés térmico «intenso», definido como una temperatura percibida de 32° o más. Un umbral que repercute tanto en la salud de las personas como en la propagación e intensificación de incendios forestales excepcionales. Detrás de estos registros está la concentración de gases de efecto invernadero , en los niveles más elevados jamás registrados en la atmósfera, y a la reducción de la absorción de dióxido de carbono. A ello se han sumado otros factores que han empujado las temperaturas hasta niveles inéditos, como un aumento de la temperatura en los océanos, la reducción de la contaminación por aerosoles (que hasta hace unos poco años contribuía a reflejar la radiación solar) o cambios en la circulación atmosférica. Influye, incluso, tener menos nubes, el aumento del vapor de agua que envió la erupción del Hunga Tonga en 2022 o el hecho de que el sol se encuentra en un pico de actividad, ha explicado Burgess. La comunidad científica sigue explorando la aportación de todas ellas al balance final, mientras la cuestión más importante, la tendencia a largo plazo, sigue en suspenso. Burgess insiste: «Es difícil saber si entramos en una nueva fase de calentamiento».