En los últimos años, la forma de calentar nuestros hogares ha evolucionado de manera notable. Ya no se trata solo de combatir el frío, sino de vivir con mayor confort, reducir el consumo energético y ahorrar en la factura mes a mes. En este nuevo escenario, soluciones como el aire acondicionado con bomba de calor y las calderas de gas con radiadores se consolidan como las opciones más eficientes y equilibradas para la calefacción doméstica.