LIAR LIAR. Al declararse “inocente” y “no responsable” de los delitos que se le imputan, Martinelli dejó a sus dos hijos mayores como unos mentirosos, ya que ambos confesaron en Nueva York que conspiraron para blanquear hasta $28 millones en coimas de Odebrecht porque su padre se los pidió. Algún asistente de la fiscalía anticorrupción ya debería estar empacando para ir a hablar con el juez de Brooklyn.