De pequeño no me perdía un capítulo de la serie de TV Combate, era en blanco y negro y se desarrollaba durante una Segunda Guerra Mundial con mucha aventura y poca sangre, cuando la verdadera tuvo mucha sangre y poca aventura. Con muchos militares en mi familia, concurrí a facilidades del ejército, incluido el club donde solía practicar el deporte del polo, muchas veces.