El Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC) para 2030, la principal guía de trabajo del Ministerio de Transición Ecológica, va camino de fallar en casi todos los grandes objetivos que se había marcado para finales de esta década. La reducción de emisiones de CO₂ o la menor dependencia de combustibles importados son algunas de las metas que están muy lejos de lograrse cuando se cumple el ecuador de esta hoja de ruta. Es la conclusión de un análisis publicado por el Basque Centre for Climate Change (BC3), uno de los órganos independientes que asesora de forma recurrente a este ministerio y que precisamente ayudó a elaborar el PNIEC . Los técnicos del BC3 solo prevén que se cumpla la promesa de alcanzar un 81% de producción de electricidad con fuentes renovables en 2030. En 2024 ese indicador alcanzó el 56,8%, y en 2019 era el 37,8%. Sin embargo, ninguno de los otros indicadores van por buen camino. Por ejemplo, hay un compromiso de reducir las emisiones de CO₂ un 32% frente a 1990, y en 2024 solo se llevaba un -6,3% . Al ritmo actual, añaden los expertos, se recortarán un 22% las emisiones a finales de la década, diez puntos menos de lo necesario. Además de ser una guía para el trabajo diario del Gobierno, el PNIEC es un compromiso que España contrajo con la Comisión Europea en 2021, tras ser aprobado por el Consejo de Ministros, y es de obligado cumplimiento según el reglamento europeo de gobernanza energética y acción climática de 2018. El plan fue actualizado en 2024 para aumentar todavía más su ambición: principalmente, lograr una producción eléctrica renovable del 81% (frente al 73% del PNIEC anterior). Tanto la primera como la segunda versión fueron redactadas con Teresa Ribera como ministra de Transición Ecológica, aunque su elaboración fue encomendada precisamente a Sara Aagesen , actual titular de la cartera, primero cuando era asesora del gabinete de Ribera, y después como secretaria de Estado de Energía. Mikel González, investigador de Clima y Energía en el BC3, explica que el Gobierno tiene un problema grave de emisiones en el transporte –por carretera y por aire–, y que hasta que no se resuelva será imposible cumplir con el plan de 2030. "Es el punto más importante. En transporte, el plan recoge que España tiene que reducir 45 millones de toneladas de CO₂ al año, y hasta ahora se ha reducido un millón . De hecho, el consumo de carburantes bruto incluso ha aumentado", señala. De todos los indicadores que ha analizado el BC3, Mikel González cree que solo se cumplirá el de llegar al 81% de penetración de renovables a finales de la década. Fuentes del ministerio de Transición Ecológica, sin embargo, afirman que el Gobierno espera "una aceleración de la electrificación de la economía , gracias a los bajos precios que proporcionan las renovables" que aumentará el consumo de electricidad, especialmente en la industria, y reducirá las emisiones. El estudio que ahora publica el BC3 analiza además otras cuatro metas del PNIEC, y también apuntan al suspenso . La dependencia energética del exterior –básicamente, la importación de petróleo y gas– tiene que rebajarse al 50% sobre la energía total disponible en 2030, y el país va camino de quedarse en el 63%. La electrificación –el consumo eléctrico sobre el consumo final de energía– tiene que crecer hasta el 35%, y al ritmo actual se llegará al 25%. Además, el porcentaje de las renovables sobre el total de la energía consumida por España debe alcanzar el 48%, y la trayectoria actual marca que se llegará apenas al 35%. Por último, el consumo total de energía de la nación debe caer hasta las 71,7 millones de toneladas equivalentes de petróleo en 2030 (frente a las 86,2 toneladas de 2019), y BC3 estima que a este ritmo España se quedará en las 80,3, menos de la mitad del compromiso adquirido. El investigador del centro vasco también traslada un problema añadido que está lastrando la reducción de la contaminación y del consumo de energía: el crecimiento económico y de población . "En 2019 calculamos que la subida del PIB per cápita sumaría 14 millones de toneladas de CO₂ cada año en 2030, y el aumento de la población, 13 millones. Pero en 2025 ya hemos alcanzado esas dos magnitudes", añade González. Este es otro argumento que esgrimen desde el Ministerio de Transición Ecológica. Señalan que "una mayor población y el auge del turismo condicionan unos indicadores [de emisiones de CO2] que evolucionan positivamente". Las estimaciones del BC3 se han realizado con datos de 2024, porque aún faltan cifras clave de 2025 para actualizar sus cálculos, pero con los primeros datos que se van conociendo del año que acaba de terminar no hay cambios sustanciales . Las emisiones de CO2 de la economía española en 2025 solo se habrían reducido un 0,2% con respecto a los niveles de 2024, según previsiones también del BC3, pese a que tendrían que caer un 6,1% cada año para cumplir en 2030 . Mientras que la participación de las renovables en la generación eléctrica prácticamente no varió: del 56,8% al 57%. Ismael Morales, portavoz de la Fundación Renovables, también señala el agujero negro que supone el transporte, y advierte de la oportunidad perdida que ha sido no incluir en la nueva Ley de Movilidad Sostenible un objetivo concreto de reducción de emisiones en las carreteras y aeropuertos.