Casi uno de cada cuatro delitos denunciados en la provincia de Ourense se cometen a través de medios telemáticos, según la estadística del Ministerio del Interior, que sitúa en un 16,2% el incremento de la principal modalidad de este ciberfraude: las estafas informáticas, con un total de 1.509 casos de esta índole comunicados a las autoridades en territorio ourensano entre enero y septiembre de 2025. Este martes se juzgó en Ourense el presunto ciberataque sufrido por una empresa de vehículos que es concesionario oficial y presta también servicio de posventa. El 30 de octubre de 2020 sufrió una transferencia no autorizada de 5.000 euros. La inspección informática posterior apuntó a un troyano, un software malicioso, como posible causa. La mujer destinataria del dinero en una cuenta de la que era la única titular, una joven de Venezuela con 25 años en la actualidad, fue juzgada ayer, en su ausencia, por un presunto delito de estafa. No compareció pese a que estaba citada. La Fiscalía, que solicita 11 meses de prisión para ella, considera que cometió los hechos actuando «en connivencia con personas desconocidas». La defensa pide la libre absolución por falta de pruebas contra su clienta. En el caso de un condena, solicita la aplicación de la atenuante de dilaciones indebidas. La fiscal se opone.