Marruecos abre sus aguas a la flota rusa para pescar la sardina que veta a la conserva gallega

Marruecos prohibirá la exportación de sardina congelada a la Unión Europea por la escasez de producto —clave para abastecer a la conserva gallega—, pero no tiene problema en que la flota rusa acceda su costa para pescar esa misma especie. La decisión adoptada en los últimos días por las autoridades del país africano llama la atención, teniendo en cuenta que la disminución de la población se achaca al cambio climático, a la contaminación y a la sobrepesca, que han propiciado que los desembarques de este pescado azul hayan caído un 46% entre 2022 y 2024. Una situación que no basta para que Rabat cancele el acuerdo firmado con Moscú para los próximos cuatro años, que incluye un cupo de entre 90.000 y 100.000 toneladas anuales de este y otros pelágicos a cambio de 6,6 millones de euros por ejercicio, así como un pago extra equivalente a una parte del valor de las capturas.