En la ciudad rusa de Oremburgo, el conductor de una máquina quitanieves se detuvo repentinamente al encontrarse con un muñeco de nieve en medio de la calzada. Apagó el motor, bajó del vehículo, levantó el muñeco y lo colocó cuidadosamente al lado de la carretera. Antes de marcharse, lo señaló con el dedo en un gesto juguetón, como una pequeña reprimenda, y regresó para continuar con el trabajo. El video de esta escena simpática se difundió rápidamente y causó furor en las redes sociales.