Miguel Díaz-Canel, un revolucionario maduro

Todo revolucionario que culmina la revolución acaba teniendo pinta de funcionario. De subversivo, a funcionario mayor. Una vez que se implanta un régimen, lo primero es establecer sus férreas normas y su burocracia. Que se cumplan, se antepone al bienestar. Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, jefe del Partido Comunista, es el primer dirigente de la revolución cubana que ha nacido después de la revolución: por eso, en lugar de guerrillero que baja de Sierra Maestra vestido de verde oliva, tiene pinta de sexigenario, tomémosle prestado el neologismo al joven filósofo Javier Gomá. Canel es ingeniero. Aunque seguramente piense que el mayor éxito de su carrera debería de ser no acabar como el dictador venezolano.