La enfermedad mental está caracterizada por una o diversas enfermedades que afectan a la persona que las padece de forma dificultosa. Para empezar, los trabajos existentes para personas con enfermedad mental son trabajos precarios y de poco desarrollo personal e intelectual. Las instituciones sociales supuestamente garantizan la protección de los derechos sociales y civiles de las personas con enfermedad mental cuando realmente sus derechos son vulnerados en contra de su voluntad alegando los profesionales de la salud mental argumentos poco convincentes ante jueces y juezas, dando como consecuencia ingresos involuntarios y la expropiación de sus bienes.