En septiembre de 1958 los jerseys Escorpion hacen furor en toda España y Cáceres no es ajena a esa nueva fiebre por la prenda moderna, cómoda y elegante. Desde Barcelona, donde nacía la marca, la moda fue deslizándose poco a poco hacia el interior del país, llegando a las capitales de provincia a través de los comercios textiles más inquietos y de los escaparates que empezaban a mirar a Europa. En Cáceres, los jerseys de punto fino comenzaron a verse en las tiendas del centro, convirtiéndose en objeto de deseo para una clase media emergente que aspiraba a vestir "a la moderna" sin renunciar a la sobriedad.