A punto de cumplir 68 primaveras, Manuel Espada se despide del trabajo diario en la cocina dejando tras de sí una de las trayectorias más sólidas y reconocidas de la gastronomía cacereña. Jefe de cocina y copropietario del restaurante Albalat en Cáceres, afronta ahora la jubilación con la tranquilidad de haber consolidado un proyecto y formado a un equipo capaz de continuar su legado.