Para la comunidad de artesanos y aficionados a la costura, la pérdida o el traslado de una tienda de referencia no es solo un inconveniente práctico. Es, sobre todo, la desaparición de un espacio de encuentro. Kekeña, mercería creativa que durante años funcionó como punto de reunión para aprender, compartir experiencias y adquirir materiales especializados, dejó atrás su histórico emplazamiento en la calle Casas de Cotallo y bajó su persiana.