Cuando la espera también enferma en Cáceres: qué puede hacer un paciente atrapado en una lista interminable

El dolor no siempre es lo más duro de una enfermedad. A menudo, lo que más pesa es la espera: semanas que se convierten en meses y meses que se alargan hasta parecer una condena sin fecha de salida. En España, y también en Extremadura, la indignación por las demoras sanitarias lleva tiempo instalada en la conversación pública, con casos que han llegado a la protesta social y a la denuncia por esperas de 800 o incluso 1.000 días para una intervención, especialmente en el ámbito de la traumatología.