El escritor Jacobo Bergareche ha analizado la palabra 'descabezar' en su sección semanal de ‘Traficantes de Palabras. Junto a Jorge Bustos, Bergareche ha explicado las profundas implicaciones geopolíticas de una estrategia que, como en el caso de Venezuela o Irán, opta por eliminar la cúpula de un régimen en lugar de desmontarlo por completo. Bergareche advierte que "descabezar no es extirpar", y para ilustrarlo, ha utilizado una metáfora médica: "Si usamos la metáfora del cáncer, cortar un trozo del tumor no lo elimina, sino que lo vuelve más agresivo". Según el escritor, "el descabezamiento no mata al cuerpo, lo deja sin ojos, sin boca, sin cerebro, pero no sin movimiento", un estado de espasmos que recuerda a la expresión de correr "como pollo sin cabeza". La historia reciente ofrece ejemplos claros de los peligros de esta estrategia. "Regímenes descabezados que no dieron paso al orden, sino al caos", ha recordado Bergareche, citando los casos de Gadafi en Libia y Hussein en Irak. "Las democracias, o al menos sistemas más habitables, no se construyen desde el aire", ha sentenciado. En el presente, la Administración Trump parece aplicar una variante de esta táctica en Venezuela. Bergareche sugiere que el objetivo es "conservar el cuerpo que reprime, pero con una cabeza que le obedezca", en referencia a la sustitución de Maduro por una figura como la "vigiladísima Delcy Rodríguez". Frente a la ineficacia de 'descabezar', el escritor propone una alternativa más compleja pero efectiva: 'desmembrar'. Aunque es una operación más complicada, Bergareche la considera la mejor vía para socorrer a la población y ha afirmado: Como ejemplo canónico de un proceso exitoso, Bergareche ha mencionado la desnazificación de Alemania. Aquel fue un proceso liderado por los aliados que se ejecutó "de forma ordenada", sin destruir lo que quedaba del país y su pueblo tras la Segunda Guerra Mundial.