La nueva baliza V-16, que pronto será obligatoria, presenta graves deficiencias que comprometen la seguridad de los conductores. Así lo ha advertido María Cívico, portavoz del sindicato profesional de la Guardia Civil Jucil, en el programa 'Herrera en COPE' de Alberto Herrera, donde ha señalado que el dispositivo es poco efectivo en tramos virados y, además, genera una nueva vulnerabilidad al publicar la geolocalización del vehículo averiado. La principal crítica de Jucil se centra en la visibilidad de la baliza. Según explicó Cívico, su eficacia está muy limitada en función del trazado de la vía. "En una recta puede verse, pero en una carretera llena de curvas no", afirmó. Esta situación provoca que un conductor no pueda ver la señal luminosa hasta que tiene el vehículo averiado justo delante, anulando la capacidad de anticipación que se le presupone al dispositivo. Por este motivo, desde Jucil insisten en que la baliza V-16 "no puede ser el único artefacto que se vaya a utilizar en caso de avería". La portavoz considera imprescindible que los conductores sigan llevando los triángulos de emergencia, ya que "siempre tienen que ir acompañadas de los triángulos para poder señalizar". Además, Cívico ha alertado de la proliferación de balizas no homologadas que no se conectan con la DGT. Otro de los grandes problemas que introduce este sistema es la publicación de los datos de localización en el mapa de tráfico de la DGT, accesible para cualquier ciudadano. María Cívico calificó este hecho como una "negligencia" que funciona como una "invitación a los delincuentes", ya que permite a personas con malas intenciones conocer la ubicación exacta de un vehículo detenido y vulnerable. Desde Jucil exigen una "revisión inmediata del protocolo de transmisión de datos" para solucionar esta brecha de seguridad. La propuesta del sindicato es clara: el acceso a la geolocalización de las balizas debe restringirse exclusivamente a "las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, así como el 112", que son los únicos que necesitan esa información para gestionar la incidencia. Esta exposición pública de los datos ya ha tenido consecuencias. Cívico confirmó la aparición de las llamadas "grúas piratas", un timo que aprovecha la información de las balizas. La portavoz relató que ya se han denunciado tres casos en los que grúas falsas se presentan en el lugar de la avería "diciendo que eran las grúas del seguro" y, acto seguido, se llevan el coche. Finalmente, la portavoz de Jucil ha lamentado que no se tuviera en cuenta "la opinión de los expertos" a la hora de diseñar el sistema. El resultado es un dispositivo que, según denuncian, "no ilumina lo que debería" y que, además, es un "movimiento exclusivamente español" dentro de la Unión Europea, lo que genera aún más dudas sobre su idoneidad y correcta implementación.