El Gobierno de La Rioja rechaza el nuevo modelo de financiación autonómica porque dejaría a cada riojano con 76,49 euros, frente a los 576,80 euros de un catalán. Alfonso Domínguez y Gonzalo Capellán critican que la reforma se haya negociado primero con Cataluña y exigen que la despoblación y el envejecimiento se tengan en cuenta en el reparto del dinero público. El Gobierno de España ha presentado su propuesta para cambiar cómo se reparte el dinero entre las comunidades autónomas, lo que se conoce como la reforma del sistema de financiación autonómica. Este modelo determina cuánto recibe cada región para financiar servicios públicos esenciales como la sanidad, la educación o las carreteras. Según la Delegación del Gobierno, La Rioja ha recibido 1.463 millones de euros en 2026 y, con el nuevo modelo, sumará al menos 25 millones más al año a partir de 2027. Sin embargo, las cifras esconden una gran diferencia entre territorios, a cada riojano le corresponden 76,49 euros, mientras que a cada ciudadano de Cataluña le llegarían 576,80 euros, es decir, siete veces más. La Rioja critica la “ordinalidad” y pide más equilibrio El Gobierno de La Rioja rechaza el principio de ordinalidad en el nuevo modelo, que prioriza a las comunidades con mayor capacidad económica. Según el Ejecutivo autonómico, este sistema deja a La Rioja por debajo de la media nacional en gasto por habitante, rompiendo la solidaridad entre territorios. El consejero de Hacienda, Alfonso Domínguez, y el presidente, Gonzalo Capellán, han expresado su malestar por la forma en que se ha negociado la reforma, ya que Cataluña ha sido la primera comunidad en conocer la propuesta antes que el resto. La Rioja defiende que el nuevo modelo debe debatirse de manera transparente y simultánea con todas las regiones. La despoblación, el gran argumento riojano Domínguez ha avanzado que La Rioja acudirá con cautela al Consejo de Política Fiscal y Financiera, pero exigirá que el futuro sistema tenga en cuenta la despoblación y el envejecimiento. “Somos una comunidad con población dispersa y muchos municipios pequeños; necesitamos un modelo que garantice los servicios públicos a todos los riojanos, vivan donde vivan”, ha señalado. El Ejecutivo riojano mantiene una postura prudente, escuchar, analizar y después decidir. El objetivo, según Domínguez, es que cualquier reforma del sistema garantice la igualdad y la cohesión territorial, y no consolide desigualdades entre regiones.