"Conducta temeraria" de Martin Valjent en el penalti en Vallecas, según el "Tiempo de revisión" del Comité Técnico de Árbitros

El RCD Mallorca perdía su último partido con un penalti que dio mucho que hablar. Es cierto que los bermellones no hicieron un buen partido y que la decisión arbitral no puede ocultar el mal momento del equipo, pero no es menos cierto que el penalti de Martin Valjent sobre De Frutos fue a la postre decisivo. La acción que pitaba el colegiado Martínez Munuera fue decisiva porque el penalti significaba a la postre el 2-1 del Rayo Vallecano. Ya no se movería más el marcador. Es cierto es que en los últimos tiempos el arbitraje está desconcertando tanto a los aficionados como a los propios protagonistas del fútbol. La acción parece completamente residual, anecdótica, de no ser porque el jugador del Rayo Vallecano se queja como si hubiera recibido un codazo o un puñetazo. Una de las cuestiones más preocupantes de la liga española es la cantidad de contactos que se pitan como punibles, la gran cantidad de simulaciones de los jugadores que buscan que el árbitro pite. Es un fútbol interrumpido constantemente con una serie de actuaciones teatrales de los jugadores en cada jornada, un fútbol ficticio, sin continuidad. Una ligereza que pagan caro los equipos españoles cuando salen a Europa, ya que no se pita de la misma manera. Jagoba Arrasate estaba tan indignado que tras el partido reconocía que "le he dicho al árbitro que ese penalti a las ocho de la tarde (final de la Supercopa) no lo hubiera pitado, hay dos formas de pitar. Eso lo sabe él, lo sé yo y lo sabe todo el mundo". Valjent estaba desconcertado: "en ningún momento noto el contacto que dicen, veo la trayectoria del balón, me paro intento despejar de cabeza. Es una jugada que cambia mucho el partido". El propio central vio una amarilla por esa acción. En el Tiempo de Revisión del Comité Técnico de Árbitros, han escogido específicamente esta jugada para analizar la decisión de Martínez Munera y validar el penalti: "antes de que el esférico llegue, el defensa visitante golpea con su brazo en la cara del delantero rayista. El árbitro, que se encontraba perfectamente situado, señala penalti y amonesta al jugador. La regla XII, establece que se considera falta cuando se considera que un jugador actúa de manera imprudente, temeraria o con fuerza excesiva. En este caso el golpe en la cara se considera con la fuerza suficiente para ser punible y al ser temerario la sanción correcta es penalti y tarjeta amarilla. El CTA respalda la decisión del colegiado tanto técnico como disciplinario. El golpe con el brazo es temerario y punible, por lo que la señalización del penalti y la amonestación son correctas. Hay que destacar la importancia de un adecuado posicionamiento" concluye. En el Mallorca se han mostrado sorprendidos por la explicación del CTA, según han reconocido a COPE. Si algo queda claro es que exagerar los contactos resulta rentable y es algo que por lo tanto va a seguir produciéndose en cada jornada.