La Audiencia Provincial de Valladolid ha condenado a Obdulio a cuatro años de prisión por un delito de asesinato en grado de tentativa. El acusado ha reconocido los hechos: persiguió y agredió con una catana de 95 centímetros al exnovio de su pareja, Leopoldo, que había acudido a su domicilio a reclamar una motocicleta de su propiedad. Los hechos ocurrieron sobre las 18:20 horas del 24 de diciembre de 2024 en Valladolid. Leopoldo se presentó en la vivienda y pidió a su exnovia, Elisabeth, la devolución de una moto. En ese momento, Obdulio, actual pareja de ella, intervino desde el interior y le amenazó de muerte para que se marchara. A continuación, salió de forma sorpresiva de la casa portando una catana con mango de madera y persiguió a Leopoldo. Aunque su intención era golpearle en la cabeza, la víctima logró protegerse con el brazo izquierdo, sufriendo un profundo corte y una fractura abierta multifragmentaria del húmero distal y del cúbito proximal. Durante el forcejeo, Elisabeth también resultó herida en una mano al intentar arrebatarle el arma. El juicio, celebrado en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial, se ha resuelto con un acuerdo de conformidad entre el Ministerio Fiscal, la acusación particular y la defensa. El acusado ha confesado los hechos y ha aceptado la condena, que incluye la aplicación de una eximente incompleta de alteración psíquica. Según ha quedado probado, Obdulio padece un trastorno de ideas delirantes, un trastorno depresivo y un trastorno por consumo de distintas drogas. El tribunal considera que estas patologías disminuyeron sus capacidades intelectivas y volitivas en el momento de cometer la agresión. Además de la pena de prisión, la sentencia impone a Obdulio una prohibición de aproximarse a Leopoldo a menos de 500 metros durante diez años, así como de comunicarse con él por cualquier medio. También se le somete a libertad vigilada por un tiempo de hasta diez años para asegurar que sigue el tratamiento médico para su patología. En concepto de responsabilidad civil, el condenado deberá indemnizar a la víctima con 9.344 euros por las lesiones y otros 25.300 euros por las secuelas. Asimismo, tendrá que abonar al SACYL el coste de toda la asistencia médica prestada a Leopoldo.