La tensión ha vuelto a estallar en el centro penitenciario de Castellón II, donde en la mañana del martes, se produjo una grave agresión. Los hechos han tenido lugar en el departamento de aislamiento, que acoge a los internos más conflictivos, cuando un recluso ha iniciado una pelea con otro, obligando a los funcionarios a intervenir. Tras una calma aparente, el agresor ha arremetido de nuevo, esta vez contra los funcionarios. A pesar de la extrema violencia del ataque, los trabajadores han logrado reducirlo. Como resultado, dos funcionarios han precisado atención médica y uno de ellos ha sido trasladado a un hospital, mientras que el interno agredido inicialmente también ha sido evacuado por la gravedad de sus lesiones. El responsable de la agresión es un interno con patologías mentales diagnosticadas y un amplio historial de agresiones a funcionarios en diferentes centros. Este suceso pone de manifiesto, una vez más, que una parte importante de las agresiones son protagonizadas por reclusos con trastornos mentales graves que no se encuentran en módulos adecuados para su tratamiento. El sindicato ACAIP denuncia que la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias "continúa sin abordar de manera efectiva esta problemática". Desde la organización se insiste en que es "imprescindible la creación de unidades psiquiátricas penitenciarias", ya que los dos hospitales actuales resultan insuficientes para el elevado número de internos con estas patologías. Esta situación se ve agravada por el grave déficit de personal sanitario en las prisiones, especialmente de médicos, que supera ya el 72% a nivel nacional. Esta carencia, según el sindicato, imposibilita ofrecer una atención adecuada y continuada a una población reclusa con un alto índice de patologías infecciosas, adicciones y problemas de salud mental. Desde ACAIP recuerdan la alarmante cifra que sufren los trabajadores penitenciarios. Según denuncian, "los funcionarios de prisiones sufrimos una agresión cada 15 horas", un dato que califican de "absolutamente inasumible en cualquier ámbito de la Administración". Para reducir los niveles de violencia, el sindicato exige dotar al personal de más medios humanos y materiales. Asimismo, reclaman ser reconocidos legalmente como agentes de la autoridad, la implantación de un protocolo de agresiones eficaz y una formación universal y continua adaptada a sus funciones reales. Finalmente, ACAIP ha querido trasladar todo su apoyo a los compañeros agredidos en Castellón II, a quienes desea una pronta y completa recuperación. Con ello, reiteran su compromiso en la defensa de la seguridad, la salud laboral y la dignidad del personal penitenciario.