En el programa Herrera en COPE, Jorge Bustos se ha desplazado a Ourense, donde los agricultores y ganaderos mantienen una protesta desde hace más de 15 días contra el acuerdo de Mercosur. En el centro de la ciudad, junto a 80 tractores, los productores manifiestan su preocupación ante lo que consideran una competencia desleal que amenaza con el cierre de sus explotaciones. Uno de los testimonios más contundentes ha sido el de Pepe, un ganadero local. Pepe, que lleva 35 años en el sector con una producción familiar de ganado de carne, ha explicado la magnitud del desafío. "Estamos hablando de que solamente Brasil tiene más ganado de carne que toda Europa junta", ha señalado. Esta situación, sumada a unos costes de producción mucho menores en los países sudamericanos, hace que sea, en sus palabras, "imposible competir" en igualdad de condiciones. El ganadero ha lanzado una seria advertencia sobre la situación actual del mercado. Pepe ha afirmado que, tras un cierre previo por un control de hormonas en 2024, "se está volviendo a comprar carne de Brasil". Lo más grave, según ha denunciado, es que esta carne "ya está en nuestro mercado" y el consumidor final no percibe la diferencia en el coste: "el consumidor va a pagar la carne de Brasil como si fuera nuestra, a un precio caro". Esta realidad se suma a la desconfianza en los controles de calidad que, según Bruselas, se aplicarán a los productos importados. Pepe ha recordado un episodio ocurrido en 2024, cuando "hubo un cierre en el mercado europeo por un control de hormonas", un asunto que, según ha criticado, se intentó minimizar. Esta falta de transparencia alimenta su escepticismo sobre las garantías ofrecidas por la Unión Europea. La preocupación por el futuro del sector se extiende al relevo generacional. Pepe, con tres hijos, ha confesado que uno de ellos tiene la "idea de quedarse", pero duda si apoyarlo. "Hoy en día, es inviable montar una explotación de 0", ha asegurado, explicando que incluso con una explotación ya establecida como la suya, le "cuesta apoyarlo a decir que siga con esto, porque cada vez estamos más atados por todos lados". Finalmente, el ganadero ha recordado la lección que dejó la pandemia del COVID, advirtiendo sobre los peligros de la dependencia alimentaria. "Si nosotros cerramos, vamos a depender de mercados externos", ha reflexionado, añadiendo que en una crisis similar, España recibiría "lo que a ellos les sobre". Su conclusión ha sido tajante, en una frase que resume el sentir del campo: "si no comemos, no hace falta papel higiénico".