León XIV desvela la clave de la 'Dei Verbum' para la amistad con Dios: "El intercambio de palabras sinceras".

En la Catequesis de esté miércoles el Papa ha recordado que es Jesucristo quien transforma las relaciones del ser humano con Dios: "Es nuestro vínculo con él de amistad". Dios se nos revela por medio de sus palabras, y como en una relación de amigos, está se consolidad con el intercambio de palabras sinceras, que con Dios es por medio de la oración: "Solo cuando hablamos con Dios, podemos también hablar de Él". El Papa León XIV ha comenzado un nuevo ciclo de catequesis dedicado al Concilio Vaticano II, centrando su última intervención en la constitución dogmática Dei Verbum, sobre la divina Revelación. El Pontífice la ha calificado como "uno de los documentos más bellos y más importantes" de la asamblea conciliar. Para explicar su núcleo, ha recurrido a las palabras de Jesús: "Ya no los llamo servidores [...]; yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre" (Jn 15, 15). Según ha explicado el Papa, este es un punto fundamental de la fe cristiana que transforma radicalmente la relación del hombre con Dios, convirtiéndola en una de amistad. Citando a San Agustín, ha recordado que "la amistad o nace entre iguales o los hace tales", subrayando que, aunque no somos iguales a Dios, "Él mismo nos hace semejantes a Él en su Hijo". Esta nueva alianza, cuya única condición es el amor, supera la distancia del pacto original. Esta idea, ha continuado el Papa, se encuentra en el corazón de la Constitución Dei Verbum. El documento afirma que "Dios invisible habla a los hombres como amigos, movido por su gran amor, y mora con ellos, para invitarlos a la comunicación consigo y recibirlos en su compañía". De este modo, la Revelación cristiana restablece de manera definitiva el diálogo que se había interrumpido por el pecado. El Pontífice ha destacado que, para que esta amistad sea real, es fundamental diferenciar entre "la palabra y la charla". Mientras que la charla "se detiene en la superficie", la palabra auténtica "no solo sirve para intercambiar informaciones", sino que "posee una dimensión reveladora que crea una relación". Por ello, la primera actitud que se debe cultivar es la escucha, para que la Palabra divina "pueda penetrar en nuestras mentes y en nuestros corazones". Junto a la escucha, el Papa León XIV ha insistido en la necesidad de "hablar con Dios" a través de la oración, no para informarle de lo que ya sabe, "sino para revelarnos a nosotros mismos". Esta comunicación se desarrolla tanto en la oración litúrgica y comunitaria como en la personal, y requiere dedicarle tiempo en el día a día. "Solo cuando hablamos con Dios podemos también hablar de Él", ha sentenciado. Finalmente, el Papa ha concluido con una reflexión sobre la fragilidad de las amistades, que pueden romperse "por una serie de desatenciones cotidianas". Por este motivo, ha animado a los fieles a no desoír la llamada de Jesús, sino a acogerla y cuidar esta relación. "Descubriremos que la amistad con Dios es nuestra salvación", ha finalizado.