La colección de Lego que cumple un sueño y recauda fondos para niños con cáncer ya puede visitarse en el Museo Municipal de Albacete

El Museo Municipal de Albacete acoge hasta el 6 de febrero la exposición “En memoria de Carlos Cantos Serrano, Construyendo y Luchando”, un homenaje que cumple el sueño póstumo de este coleccionista. Su mujer, Aurora Lorenzo, y su hija, Carlota Cantos, han hecho posible esta muestra que hace un año fue un éxito en La Roda y que tiene un doble objetivo: compartir una pasión y recaudar fondos para Afanion, la Asociación de Familias de Niños con Cáncer de Castilla-La Mancha. Para Carlos Cantos, Lego era una afición que iba más allá del simple juego. Su mujer, Aurora, lo describe como algo “totalmente terapéutico” con lo que “desconectaba” y que le permitió crear una “colección extraordinaria”. Esta pasión comenzó con el Puente de Londres, un modelo que le atrapó y le hizo dejar atrás su afición por los puzles para dedicarse por completo a los bloques de construcción. La exposición ofrece un recorrido por auténticas proezas de la construcción a pequeña escala, con réplicas de iconos mundiales como la Torre Eiffel, la Ópera de Sídney, el estadio de Manchester United o el Coliseo romano. Aunque la muestra recoge las obras más importantes, la familia explica que la colección original es aún más grande y que, por falta de espacio, no han podido exhibirla en su totalidad. El carácter solidario es uno de los pilares de este proyecto, ya que los donativos voluntarios de los visitantes se destinan íntegramente a Afanion. La elección de esta asociación no es casual, pues Carlos ya había colaborado con ella en vida. “Sabemos que él, si hubiera estado aquí, hubiera hecho esta exposición a beneficio de Afanion, como ya había hecho en vida en otras muchas acciones”, Añade Aurora que Carlos "era muy amigo de Ricardo López Torrecillas, (muy vinculado a Afanion), que era más que su entrenador o recuperador tras las operaciones" . Detrás de cada pieza hay también un recuerdo familiar. Para su hija Carlota, las construcciones más especiales son los coches: “Yo creo que serían los coches, porque él, yo creo que tenía una afición también bastante grande por los coches”, recuerda. Estas palabras reflejan la conexión personal y el cariño que impregnan toda la colección. La influencia de Carlos Cantos sigue viva, como demuestra una mesa especial llamada “Sucesores”, que exhibe piezas de otras personas que se aficionaron a Lego gracias a él. Como concluye su mujer, “el legado continúa”. Por último, la familia ruega a los visitantes que traten las delicadas obras con cuidado y se abstengan de tocarlas para preservar la colección. Carlos nació en La Roda (Albacete) un 20 de septiembre de 1974, Estudió Administración y Dirección de Empresas en Madrid, Incorporándose inmediatamente a la empresa familiar que amaba, y a la que dedicó su vida profesional con gran éxito, ganándose el respeto y aprecio de sus compañeros, clientes y proveedores. Persona generosa, gran amigo, hijo, hermano, compañero y padre, con una personalidad arrolladora, muy querido y apreciado por (iros, tristemente nos dejó el 18 de marzo de 2024 tras casi cinco años de Intensa tucra contra su entermedad. No solo nos ha dejado esta colección y a sus sucesores, sino su ejemplo y los grandes momentos compartidos con él. La vida de los que tuvieron la suerte de cruzarse en su camino ha sido mucho mejor gracias a él.