Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Béjar han descubierto a un cazador furtivo en la localidad salmantina de La Tala. El hombre transportaba en su vehículo un ejemplar de jabalí y una veintena de aves recientemente abatidas, además de un arma municionada y cartuchos prohibidos. La intervención se produjo cuando ya había oscurecido. Los agentes dieron el alto a un vehículo que circulaba por un camino vecinal y, tras una primera inspección ocular, localizaron en el remolque un jabalí, 20 perdices y una paloma abatidas recientemente. El registro del interior del vehículo destapó más irregularidades. Se localizó una escopeta municionada dentro de una funda sin cerrar y diversos cartuchos de postas, una munición cuyo uso está estrictamente prohibido para la actividad cinegética. Las pesquisas posteriores permitieron determinar que las piezas habían sido cazadas en un coto de caza de la citada localidad, para el cual el investigado carecía de la autorización necesaria para ejercer la caza. Ante estas evidencias, los agentes procedieron a la incautación del arma y a la intervención de las piezas de caza. El sospechoso está siendo investigado como supuesto autor de un delito contra la flora y la fauna, además de enfrentarse a diferentes denuncias administrativas, lo que demuestra que la caza furtiva se persigue y sanciona.