Su nombre es Juan y ya ronda los 70 años. Lleva toda su vida trabajando en el campo en una pequeña población murciana que apenas supera los 100 habitantes. Su casa está exactamente en la frontera que une la Región de Murcia con Alicante. Él es murciano y a los ojos de cualquiera Juan es un trabajador más de la Región. Sin embargo, tiene una particularidad: su lengua principal es el valenciano, la de él y la de todos los vecinos de Raspay.