Los Bomberos de la Generalitat han cerrado el año 2025 con un balance de 62.639 actuaciones urgentes en todo el territorio, lo que supone un 9 % más respecto al año 2024, en el que se realizaron 57.436 actuaciones, y una cifra ligeramente inferior a la de 2023, que se cerró con 64.415 servicios. Las categorías con más servicios realizados son los rescates (18.060), los incendios urbanos (14.920) y las asistencias técnicas (13.173). También se llevaron a cabo 10.498 servicios derivados de la movilidad y se actuó en 3.782 incendios de vegetación forestal, agrícola o urbana. El 2025 ha estado marcado por el apagón eléctrico, los episodios de lluvia y viento y los grandes incendios forestales. Las comarcas del arco metropolitano de Barcelona son las que concentran un mayor número de actuaciones. Concretamente, la comarca donde más se ha intervenido es el Vallès Occidental (8.534), seguida del Baix Llobregat (5.988), el Barcelonès (5.728), el Maresme (3.624) y el Vallès Oriental (3.454). Otras comarcas con un elevado número de actuaciones son el Tarragonès (2.895), el Gironès (2.629), la Selva (2.594), el Alt Empordà (2.541), el Baix Camp (2.102) y el Segrià (2.044). Destacan los grandes incendios forestales que afectaron al país durante la Campaña Forestal. Los dos más relevantes fueron los incendios de vegetación producidos en el mes de julio: el de Torrefeta i Florejacs (Segarra), donde dos personas perdieron la vida, y el de Paüls (Baix Ebre), donde durante las tareas de extinción murió un efectivo del Equipo de Prevención Activa Forestal (EPAF) de los Bomberos de la Generalitat. Entre los días más señalados de 2025 se encuentra el del apagón generalizado del 28 de abril. Ese día, los Bomberos de la Generalitat registraron 623 servicios, de los cuales 352 fueron rescates y 168 asistencias técnicas. En la mayoría de los casos, los Bomberos realizaron rescates de personas atrapadas en ascensores y asistencias a personas con movilidad reducida en residencias de personas mayores y en viviendas. También asistieron a pasajeros de trenes que habían quedado detenidos por la falta de suministro eléctrico. Como ya es habitual, la noche de la verbena de San Juan es uno de los días del año con más servicios. En 2025, los Bomberos atendieron 1.209 servicios entre los días 23 y 24 de junio. Otros momentos con una elevada concentración de servicios estuvieron relacionados con episodios meteorológicos graves. Así, el 21 de septiembre, los Bomberos respondieron a 426 avisos durante un episodio de fuertes lluvias. Entre ellos, destacan diversas asistencias y evacuaciones en el macizo de Montserrat, donde varias personas quedaron bloqueadas por la tormenta. El servicio más relevante fue el dispositivo de búsqueda para localizar a dos personas, un hombre y su hijo, que perdieron la vida al ser arrastrados por el aumento repentino del caudal de la rierra de Mediona. Las comarcas de las Terres de l’Ebre vivieron varios episodios meteorológicos graves durante el año pasado. El primero tuvo lugar el 29 de septiembre. Ante la previsión de fuertes lluvias, los Bomberos reforzaron su dispositivo operativo, desplazando vehículos de otras Regiones de Emergencias, así como efectivos de las unidades GRAE (Grupo de Actuaciones Especiales) y GRAF (Grupo de Actuaciones Forestales), además de un helicóptero. También se instaló el Centro de Mando de Bomberos para coordinar el operativo. Durante la noche, se atendieron 44 avisos relacionados con la lluvia. En un nuevo episodio de lluvias que afectó a las Terres de l’Ebre, el 12 de octubre, los Bomberos atendieron 446 servicios, principalmente en las comarcas del Montsià y el Baix Ebre, donde intervinieron en 368 y 78 servicios, respectivamente. Se resolvieron los servicios más urgentes, sobre todo rescates de personas atrapadas por el agua y achiques de agua en bajos, garajes y locales. Finalmente, durante un nuevo episodio de viento, el 23 de octubre, los Bomberos atendieron 1.036 avisos. En este caso, la comarca del Vallès Occidental concentró la mayoría de los servicios urgentes. Ese mismo día, además, se trabajó en cuatro incendios de vegetación, atacados con gran contundencia debido al riesgo añadido del viento, en Rubió (Anoia), Vilanova i la Geltrú (Garraf), Aiguamúrcia (Alt Camp) y Montcada i Reixac (Vallès Occidental).