El Ayuntamiento ha puesto en conocimiento de la Fiscalía el caso de la muerte de un gato de una colonia felina por un disparo, un suceso que ha tenido lugar recientemente en instalaciones municipales. Así lo ha avanzado la concejal de Sanidad, Julia González. Según los informes técnicos, el animal fue encontrado con "claros signos de violencia". Las pruebas veterinarias practicadas confirman la existencia de un proyectil en la base del cráneo, compatible con munición de plomo, que le provocó una muerte inmediata. El análisis de las cámaras municipales ha sido clave, pues ha revelado la presencia de un vehículo que se detuvo durante varios segundos en el lugar donde se encontraba el animal. Las grabaciones ya han sido puestas a disposición de las autoridades competentes para su investigación. La concejal ha recordado que estos hechos podrían ser constitutivos de un delito de maltrato animal con resultado de muerte, "tipificado en el artículo 340 bis del Código Penal, concurriendo la agravante del uso de armas". González ha sido tajante al señalar que "el Ayuntamiento no va a mirar hacia otro lado", reiterando su compromiso con la investigación. Por otra parte, González ha explicado que también se han soltado tres galgos en una colonia felina cercana. Según el testimonio de una trabajadora, los dueños de los perros afirmaron que "iban a volver a matar a los gatos de la colonia felina que hay allí". Además, se han registrado destrozos intencionados en puntos de alimentación y mobiliario urbano para colonias felinas. Según la concejal, los daños, como estructuras golpeadas o inutilizadas, "no son hechos accidentales" sino deliberados. González ha agradecido la labor de asociaciones como CER Gatos Talavera y de la red de voluntariado, que aplican el método CER (captura, esterilización y retorno). Por ello, ha hecho un llamamiento al respeto y a la colaboración ciudadana para mantener estas zonas cuidadas. La concejal ha concluido recordando que los daños al mobiliario o las agresiones a los animales no son "una gamberrada menor" y conllevan sanciones. Estas pueden alcanzar los 200.000 euros en los casos más graves, además de posibles responsabilidades penales. "Creo que todos tenemos que tomarnos en serio que los animales no pueden maltratarse, y menos pegarlos tiros y soltar galgos", ha finalizado.