La excavación de la ermita de San Clemente en Lorca revela la iglesia más antigua de la ciudad y unos baños árabes

El parque arqueológico del castillo de Lorca, un espacio de cinco hectáreas, continúa desvelando su historia oculta. La excavación de la ermita de San Clemente, un proyecto que cuenta con 2,8 millones de euros de fondos europeos, está arrojando datos que han sorprendido a los propios técnicos por su enorme valor para el legado histórico de la ciudad. Lo ha contado el alcalde, Fulgencio Gil, que ha dicho que los  trabajos que se están desarrollando  han sacado a la luz tres templos superpuestos en el mismo lugar. La edificación más antigua es una iglesia primitiva, posiblemente del siglo XIII, construida para dar servicio de culto a los primeros cristianos que repoblaron Lorca tras la Reconquista. Este hallazgo la convierte en la iglesia más antigua datada en el municipio, ya que la basílica visigoda anterior nunca ha sido encontrada. Sobre ella se levantaron dos ampliaciones posteriores, una en el siglo XV y otra en el siglo XVIII. Bajo la ampliación del siglo XV ha aparecido uno de los descubrimientos más espectaculares: los restos de unos antiguos baños árabes. Además, las excavaciones también han permitido descubrir lo que presumiblemente es la calle central de la vieja judería, lo que da una idea de la magnitud de la intervención y del potencial del yacimiento, ha explicado Gil. El objetivo es que el edificio histórico tenga un uso público para el disfrute de todos los ciudadanos. La intención es crear un espacio polivalente, tal como han anticipado los responsables del proyecto, que permita tanto la visita a los restos arqueológicos como la celebración de actos. "Queremos crear una zona polivalente donde también podamos celebrar actos públicos como un congreso, una conferencia o una recepción", han señalado. La intervención incluye también la recuperación de la puerta oriental, que dará acceso directo a esta zona, y la creación de un mirador en la puerta del pescado. Se espera que todo el entorno sea visitable en "pocos meses", aunque los plazos están sujetos a la aparición de nuevos hallazgos, ya que la excavación sigue activa. Los arqueólogos continúan estudiando restos recién aparecidos mientras una gran parte de la judería sigue sin excavar. La posibilidad de encontrar nuevos secretos, incluida la basílica visigoda perdida, mantiene viva la expectación sobre este gran parque arqueológico.