Estos son los retos que afronta el Museo de Arte Moderno de Santander tras su reapertura: "Un lugar vivo y abierto"

El Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander (MAS) vive una etapa de transición tras su reapertura hace poco más de año y medio. Con la jubilación de su director y una programación heredada, el museo se enfrenta ahora a retos claros: consolidar su público, atraer a gente joven y seguir creciendo sin perder su identidad. La concejala de Cultura, Juventud y Educación, Noemí Méndez Fernández, ha explicado que la respuesta del público les está “sorprendiendo para bien” y que las expectativas “han sido cumplidas con éxito”. Uno de los principales desafíos para el MAS es la captación de nuevos públicos, especialmente los jóvenes que perdieron el contacto con el museo durante el tiempo que permaneció cerrado por obras. Según Méndez, el objetivo es que “el público joven lo vea como un lugar vivo y abierto para poder captarles y conseguir fidelizarlos”. Para ello, se está incentivando la promoción de actividades que dinamicen el espacio. La concejala de Cultura destaca que se detecta un creciente interés en este sector de la población. Este fenómeno se ve impulsado por el regreso a Santander de artistas jóvenes que, tras formarse en otras comunidades, están creando “una masa crítica y un movimiento artístico más joven”. Este nuevo tejido creativo, explica Méndez, “provoca cierta atracción” en otros jóvenes que ven a sus contemporáneos entrando en el museo. El museo se encuentra actualmente sin director, un proceso que no pudo iniciarse hasta la jubilación efectiva del anterior responsable por cuestiones jurídicas. Ahora, el Ayuntamiento ha comenzado a “repensar un poquito cuáles son las necesidades del museo”, según ha detallado Noemí Méndez. Este análisis se está realizando en colaboración con la comisión asesora, el sector, los artistas y con asociaciones profesionales de arte. El objetivo es perfilar un concurso para la plaza de dirección que sea “lo más efectiva posible de cara al futuro del museo”. A partir del intercambio de impresiones y de las directrices políticas, se está estableciendo una hoja de ruta para hacer crecer la colección y la historia de la institución. La persona seleccionada, según Méndez, deberá tener un perfil con un profundo conocimiento del contexto local. Noemí Méndez ha subrayado que la identidad del MAS está ligada a su trayectoria como museo de bellas artes y no como un centro de arte estrictamente contemporáneo. “Nuestro pasado y nuestra historia es de bellas artes, y hay que proteger eso también”, ha afirmado. La colección cuenta con un importante fondo de arte cántabro y de paisajistas, un legado que se busca proteger y poner en valor. De cara al futuro, el reto es equilibrar la protección de este patrimonio y el apoyo a los artistas locales con una mirada hacia adelante. Méndez considera fundamental que la nueva dirección sepa “conocer el contexto, generar un buen vínculo con la ciudadanía, y poner en valor nuestra colección”. Se trata de una visión que busca conservar la historia del museo y, al mismo tiempo, hacerla crecer.