El Govern balear ha logrado multiplicar por 16 el pago de las ayudas a la transición energética, pasando de 6,5 millones de euros en 2023 a 88 millones a finales de 2025. Este impulso es el resultado del Plan Aceleram, una estrategia de choque que ha permitido desbloquear los más de 13.000 expedientes de energías renovables que se encontraban paralizados y alcanzar las 25.781 subvenciones concedidas. El conseller de Empresa, Empleo y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro, ha explicado que el plan se basó en dos objetivos: "acabar con ese bloqueo" y "establecer un sistema de gestión adecuado". Para ello, se contrató a un equipo de 51 técnicos y se mejoraron los procesos internos. La clave, según el conseller, ha sido la incorporación de cuatro robots para automatizar la tramitación y "ser ágiles en la concesión de las ayudas". Los resultados han supuesto un incremento del 360% en el número de subvenciones. "La transición energética en Baleares hoy sí que es una realidad, se está cumpliendo con el esfuerzo de todos y cada uno de los ciudadanos de Baleares", ha afirmado Saenz de San Pedro. Gracias a esta aceleración, se ha concedido ya el 81% del crédito disponible para la transición energética en las islas. El impacto medioambiental de este avance se traduce en una reducción de 171.000 toneladas anuales de CO2, el equivalente a "retirar de la circulación 15 millones de vehículos". El conseller también ha destacado el crecimiento del autoconsumo, con 25.000 instalaciones en Baleares, de las cuales el 60% se han realizado en los últimos tres años, y el éxito de las oficinas de transición energética, que atendieron más de 6.000 consultas en 2025. Sáenz de San Pedro ha subrayado que el éxito depende de la confianza ciudadana. "Esto no se puede alcanzar si no es con el compromiso de cada uno de ellos. Pero se lo tenemos que poner fácil a la hora de tramitar las ayudas y, sobre todo, en la agilización, en el pago de todas las ayudas", ha señalado. Programas como Photopark o las ayudas a pymes, que por primera vez incluyen un incentivo para la retirada de amianto, han sido un éxito de participación. El Govern trabaja ahora con la vista puesta en las fechas límite: marzo de 2026 para que los beneficiarios presenten las justificaciones y junio de 2026 para que la administración tramite todos los pagos. A pesar del éxito, el ejecutivo ha solicitado al ministerio "alargar los plazos", ya que la puesta en marcha inicial fue costosa. Entre los proyectos futuros se encuentra la presentación de un censo de amianto y el desarrollo del atlas fotovoltaico de Baleares.