Las recientes lluvias en la provincia de Cádiz, si bien han aliviado la situación de los embalses, han provocado graves inundaciones en la comarca del Campo de Gibraltar. Las crecidas de los ríos Hozgarganta y Guadiaro han afectado especialmente a los municipios de Jimena de la Frontera y San Martín del Tesorillo, causando cuantiosos daños en la agricultura y la ganadería local. Luis Sánchez, técnico de ASAJA, ha calificado la situación de histórica, asegurando que agricultores con más de 60 años en la zona "en la vida habían visto el río con tanta fuerza y causando tantos daños". El desbordamiento ha provocado el desalojo de personas y animales, generando "mucho miedo" entre los vecinos. La fuerza del agua ha sido tal que ha superado todos los registros conocidos. Las pérdidas, que se estiman en millones de euros, son devastadoras. El agua ha llegado a alcanzar los seis metros por encima de la cota del río, anegando por completo naves agrícolas y maquinaria. Además, la riada ha destruido los sistemas de riego y antihelada de cultivos como el aguacate, cuya cosecha de la variedad Hass estaba en plena recolección, agravando aún más el impacto económico. La situación también es crítica en Chipiona, donde las lluvias persistentes han elevado la capa freática, inundando invernaderos. Este fenómeno amenaza gravemente la producción de flor cortada y hortalizas, comprometiendo campañas clave como San Valentín y Semana Santa, lo que supone un duro golpe para los agricultores de la zona. Ante esta situación, ASAJA está trabajando con la Subdelegación del Gobierno y la delegación territorial de Cádiz para recabar todos los datos de los daños. El objetivo es elaborar un informe conjunto que permita declarar la zona como catastrófica y canalizar ayudas urgentes para "paliar un poco todas las pérdidas que han tenido todos los agricultores y ganaderos".